Por qué hacemos pruebas de detección para algunos tipos de cáncer y no para otros

Escrito por Stacy Simon. Traducción por Context Global, Inc. Editado por Rafael Delfín.
male doctor with female patient during a ct scan


Hacerse pruebas de detección significa hacerse una prueba en busca de cáncer u otra enfermedad en personas que no tienen ningún síntoma. Algunas pruebas de detección, como la colonoscopia, pueden encontrar bultos y extirparlos antes de que se conviertan en cáncer. Otras pruebas de detección pueden encontrar temprano el cáncer, cuando este es más fácil de tratar.

Los beneficios de las pruebas de detección, encontrar temprano el cáncer e incluso a veces prevenirlo, deben sopesarse en comparación con cualquier riesgo de las pruebas mismas. Los riesgos pueden incluir ansiedad, dolor u otro efecto secundario. Además los exámenes de detección no son perfectos. Algunas veces las pruebas de detección no detectan el cáncer y otras veces encuentran algo sospechoso que resulta ser inofensivo, pero que se debe constatar por medio de pruebas adicionales que también conllevan riesgos.

Es por eso que la Sociedad Americana Contra El Cáncer usa evidencias científicas para crear guías para la detección del cáncer. Las guías aconsejan a las personas sobre qué pruebas de detección deben hacerse, cuándo y con qué frecuencia deben hacerse dichas pruebas. Cuanto más alto es el riesgo de cáncer de la persona debido a su edad, antecedentes familiares u otros factores, más probable es que los beneficios de las pruebas de detección superen los riesgos.

Guías de Detección de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Las guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para adultos con riesgo promedio recomiendan hacerse pruebas de detección periódicas para la detección del cáncer de seno, cáncer de cuello uterino y cáncer de colon y recto, con base en la evidencia científica de que dichos exámenes de detección salvan vidas. Sopesar los beneficios y los riesgos de las pruebas de detección de cáncer de próstata y de cáncer de pulmón es más complicado y se deben considerar muchos factores. Por consiguiente, recomendamos a la gente que se informe y tome la decisión junto con su médico. Para muchos otros tipos de cáncer, los investigadores continúan llevando a cabo estudios para aprender a encontrar el cáncer antes de que los síntomas aparezcan.

  • Cáncer de seno: Las mujeres deben comenzar a hacerse pruebas de detección a los 40 años de edad si lo desean. Todas las mujeres con riesgo promedio de cáncer de seno deben comenzar a hacerse exámenes de detección anualmente a partir de los 45 años de edad. A los 55 años de edad las mujeres pueden elegir continuar haciéndose mamogramas anuales o elegir hacerse mamogramas cada dos años. Las mujeres deben hablar con su médico sobre sus riesgos personales para cáncer de seno y sobre cualquier cambio que noten en sus senos. Los mamogramas regulares deben continuar mientras una mujer goza de buena salud.
  • Cáncer de cuello uterino: Las mujeres entre 21 y 29 años de edad se deben hacer una prueba de Papanicolaou cada 3 años. Las mujeres entre 30 y 65 años de edad se deben hacer tanto una prueba de Papanicolaou y una prueba de VPH cada 5 años, o una prueba de solo Papanicolaou cada 3 años. Las mujeres mayores de 65 años de edad quienes se han hecho pruebas de detección periódicas con resultados normales ya no deben hacerse más pruebas de detección de cáncer de cuello uterino. Las mujeres que tienen un riesgo alto de cáncer de cuello uterino probablemente necesiten realizarse pruebas de detección con mayor frecuencia.
  • Cáncer de colon y recto: La mayoría de las personas debe comenzar a hacerse de manera periódica las pruebas de detección de cáncer de colon y recto a partir de los 50 años de edad, sin embargo, quienes tienen antecedentes familiares u otros factores de riesgo deben hablar con su médico sobre si deben comenzar a hacerse dichos exámenes con anterioridad. Para detectar los cánceres de colon y de recto se pueden usar varias pruebas de detección diferentes, como colonoscopía, sigmoidocopia flexible (FSIG), análisis de sangre oculta en heces basado en guayaco (gFOBT) y otros más. Hable con su médico sobre cuál es el examen adecuado para usted.
  • Cáncer de pulmón: Las personas que tienen riesgo alto de padecer cáncer de pulmón deben conversar con su médico sobre si deben hacerse una tomografía computarizada (CT) de baja dosis. “Riesgo alto” incluye a fumadores actuales (o quienes han dejado de fumar en los últimos 15 años) de 55 a 74 años de edad quienes tienen un historial de tabaquismo con una relación de años-cajetilla de 30 (es decir, fumar 20 cigarrillos diarios durante 30 años) o más. Esto significa fumar un promedio de 1 cajetilla diaria durante 30 años o 2 cajetillas diarias durante 15 años u otra combinación equivalente.
  • Cáncer de próstata: Los hombres deben conversar con su médico sobre los posibles riesgos y beneficios de las pruebas de detección del cáncer de próstata antes de decidir sobre someterse a dichos exámenes. Los hombres que tienen un riesgo promedio de llegar a tener cáncer de próstata y que tienen una expectativa de vida de 10 o más años, deben tener esta conversación con sus médicos a los 50 años de edad. Dicha conversación debe tener lugar a los 45 años de edad para los hombres que tienen un riesgo más alto, como los hombres de raza negra y los hombres que tienen un padre o hermano que haya sido diagnosticado con cáncer de próstata, y a los 40 años de edad para los hombres que tienen un riesgo aún más elevado. Hable con su médico sobre su historial clínico.